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Caspa, cabello grasoso y picazón: ¿podría tener dermatitis seborreica?

Caspa, cabello grasoso y picazón: ¿podría tener dermatitis seborreica?

La mayoría de las personas han experimentado al menos una vez en su vida alguna afección o irregularidad de la piel. Las más comunes son la caspa, sobreproducción de grasa o algún tipo de picor. Estos síntomas son normales y pueden presentarse por distintas causas, pero cuando se presentan juntos y son graves pueden estar indicando algo mayor, como la dermatitis seborreica. Aquí explicaremos lo que debes saber para descubrir si podrías tener esta condición.

La dermatitis seborreica es una enfermedad que usualmente se presenta en el cuero cabelludo, causando manchas escamosas, costras amarillentas y caspa constante. Además, puede causar que la piel esté ligeramente enrojecida. Otras zonas del cuerpo como la cara y el pecho también pueden desarrollar esta condición.

Los expertos aún no saben específicamente qué la causa, pero en su mayoría puede estar relacionada con la Malassezia. Este es un hongo que vive en la piel y se aloja donde hay más concentración de glándulas sebáceas. Otras causas pueden ser una reacción contraproducente del sistema inmunitario, genética y algún cambio en el funcionamiento de la barrera cutánea. Sin embargo, se han notado ciertos patrones en las personas que tienen esta condición. Un factor de riesgo son algunas enfermedades neurológicas y psiquiátricas como depresión o Parkinson. Personas que tengan un sistema inmunitario debilitado (como los que sufren de VIH o que han tenido trasplantes de órganos) pueden ser más propensos a padecer este tipo de dermatitis. Otros factores de riesgo incluyen obesidad, cansancio y consumo excesivo de alcohol.

Los principales síntomas son: picazón, enrojecimiento de la piel, hojuelas de piel y caspa en el cuero cabelludo, así como en otras zonas como la barba, las cejas y el bigote. También aparecen manchas de un color amarillento que son extremadamente grasosas y tienden a descamarse. Las personas que sufren de esto suelen empeorar cuando están pasando por momentos de mucho estrés o en temporadas frías, mientras que al estar bajo el sol o al aire libre mejoran.

Una de las preguntas más comunes es ¿cómo sé si debo consultar a un médico? La respuesta es que debes asistir a un dermatólogo que pueda revisarte y ayudarte si: los síntomas son demasiado graves, sospechas que la piel puede estar infectada, no te permite llevar una vida normal, no te permite dormir, te sientes muy incómodo o consciente de ti mismo, o si te causa ansiedad y depresión.

Al hacer la visita a un médico, comenzará analizando las zonas afectadas a la vez que hace algunas preguntas sobre los síntomas que tienes. En casos especiales, se deberá tomar una muestra de piel para examinarla y descartar otras enfermedades similares como la psoriasis, la rosácea o la dermatitis atópica. Una vez identificada la enfermedad, comienza el tratamiento. Al principio, el doctor recetará champús y cremas tópicas de venta libre que sean anticaspa.

Hay distintos tipos de recomendaciones para controlar esta condición. Los más comunes son: mantener la piel siempre limpia con champús o jabones especiales que no sean demasiado agresivos con ella, aplicar cremas para mantener la piel hidratada y evitar productos para el cabello que puedan contener algún tipo de alcohol. Si se presenta en otras zonas del cuerpo que no sea el cuero cabelludo, es recomendado usar ropa de algodón o tela suave que no cause más irritación. Si esto no funciona, entonces se recurrirá a tratamientos más agresivos como champús y jabones medicados.

A pesar de que la enfermedad es incurable, el tratamiento y buena atención de la misma podrá ayudar a tener una vida normal al mantener los síntomas bajo control. Es posible que sea necesario probar distintos tratamientos y combinaciones hasta que se encuentre la que mejor funciona para cada una de las personas. 

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¿Qué son los superalimentos?

¿Qué son los súperalimentos?

Los “superalimentos” han tenido un boom en estos últimos años. Han ido abriéndose paso en los medios de comunicación y causando furor entre la población que constantemente está buscando nuevas opciones para llevar un estilo de vida más saludable. Sin embargo, así como hay gente que los respalda como lo mejor, hay muchas personas que creen que los superalimentos son una estafa; una simple estrategia de marketing para hacer que los productos sean más atractivos y se vendan más.

La realidad es que no existe ninguna definición científica o legal sobre qué son las superfoods. Sin embargo, son definidos como alimentos que tienen un alto valor nutricional, conteniendo en pequeñas porciones altas cantidades de vitaminas, minerales, antioxidantes, etc. Esto da como resultado que por consumir bajas cantidades de estos alimentos los beneficios para la salud son notablemente grandes. La mayor parte del tiempo, estos superalimentos son semillas, bayas o productos disecados que son molidos y comercializados en forma de polvo. Los mismos se pueden agregar a batidos y jugos (o a recetas en general) para mejorar su aporte nutricional.

Es importante destacar que existe una diferencia entre los superalimentos y los alimentos funcionales. A los primeros no se les agrega ningún tipo de nutrientes ni son modificados; son completamente naturales. Por otro lado, los alimentos funcionales sí son modificados por sus fabricantes para aumentar su aporte nutricional.

Algunas de las superfoods son:

– Agua de coco: El agua de coco está compuesta por una cantidad enorme de antioxidantes. Su composición se parece mucho a la del plasma humano, por lo cual es ideal tomarla cuando las personas están enfermas. Contiene glucosa, magnesio y potasio.

– Aceite de oliva: El aceite de oliva puede brindar un gran aporte a la dieta debido a su composición de grasas monoinsaturadas y sus compuestos antioxidantes.

– Quinoa: La quinoa contiene una cantidad importante de proteínas, minerales, vitamina E y vitaminas del complejo B. La cantidad de fibra que contiene puede ayudar a regular el tránsito intestinal y reducir el estreñimiento.

– Cacao: El cacao ha demostrado poseer una cantidad importante de antioxidantes y magnesio. Además, tiene teobromina, un estimulante parecido a la cafeína.

– Legumbres: Las legumbres son una fuente importante de proteína con alto valor biológico, además de aportar grandes cantidades de minerales como magnesio, calcio y hierro. Estas proteínas vienen en poca cantidad al comparar las legumbres con la carne, pero aportan mucha fibra y poca grasa.

Hasta acá, todo bien y bastante normal. Sin embargo, a estos alimentos se les ha otorgado la capacidad de curar enfermedades, reducir dolencias y mejorar la salud de las personas. Muchos expertos y nutricionistas se han opuesto a esta idea. Ellos afirman que no hay alimento mágico que cure por si solo a las personas y que la salud del ser humano depende de muchos factores. Al final, los alimentos (súper o no) sólo son regalos que nos da la naturaleza. Aunque incluir estas superfoods en nuestras comidas puede ser bastante bueno, realmente no es beneficioso si se lleva una mala alimentación.

Sí es cierto entonces que este tipo de comidas aportan grandes beneficios para la salud. Si lo vemos desde el punto de vista nutricional, podrían ser considerados superalimentos debido a la gran concentración de nutrientes que tienen. Sin embargo, este concepto de superalimentos no se refiere a que sean comidas mágicas capaces de curar cualquier dolencia y mejorar la salud de una persona de la noche a la mañana. La inclusión de estos en la dieta debe ir acompañado de un ritmo de vida saludable y, muy importante, una correcta alimentación.

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¿Qué es una lesión muscular?

¿Qué es una lesión muscular?

Las lesiones musculares son afecciones comunes entre los deportistas y aficionados del gimnasio que generalmente ocurren por un exceso de esfuerzo al momento de hacer ejercicio. Utilizar los músculos más allá de su capacidad puede romper los tejidos y causarles alteraciones, provocando dolor e incomodidad. Lo que la mayoría no sabe es que incluso lo que parece un simple dolor por haber entrenado demasiado puede clasificar como una lesión muscular. Por esto, debe recibir los cuidados adecuados para evitar que empeore y se convierta en algo más grave.

Una lesión muscular, en palabras médicas, es “un daño o alteración en la estructura normal del músculo, tanto en el componente contráctil, como en los componentes conectivos o la unión músculo tendinosa del mismo. Este daño o disfunción puede ser producto de un estiramiento excesivo, la realización de una fuerza intrínseca más allá de la capacidad contráctil del músculo, o una combinación de ambos” (Prentice, 2001). En palabras simples, el término lesión muscular abarca cualquier alteración en las estructuras que componen un músculo, sea con ruptura de algún tejido o no. Esto significa que estos traumatismos pueden ser desde un leve dolor hasta un cambio grave en la estructura de los músculos.

Las lesiones musculares se dividen en dos:

1- Las lesiones musculares sin lesión anatómica (las cuales son básicamente esas afecciones leves que realmente no representan un daño de los tejidos). La más común es la llamada rampa o calambre. Esta es una contracción muscular que afecta a la mayoría de las personas y ocurre bruscamente, produciendo un dolor repentino. Normalmente desaparece en pocos segundos o minutos. Aquí también están incluidos los dolores musculares. La causa es desconocida, pero normalmente los deportistas los sufren por dos o tres días luego de una carrera intensa o de un entrenamiento fuerte. Por último, están las contracturas musculares. Estas se presentan cuando el músculo se tensa de manera permanente por un período de tiempo, causando dolor “en frío” (es decir, después del entrenamiento). Esta afección es una de las más importantes de monitorear, pues una contractura mal cuidada puede evolucionar en problemas musculares muy graves.

2- Las lesiones musculares con lesión anatómica (las cuales sí incluyen daño en los tejidos). Estas usualmente son detectadas y tratadas a través de ecografías. La más suave dentro de esta categoría es la llamada elongación muscular, la cual es reversible. Es un dolor muscular moderado causado por el estiramiento de las fibras musculares sin rotura. Usualmente necesita de 5 a 10 días de reposo. También en esta categoría está la distensión muscular. Esta afección causa un dolor muy agudo, dando como consecuencia que sea imposible apoyarse en el músculo afectado. Es una rotura de un número importante de fibras musculares, por lo que el músculo afectado se inflama e incluso pueden aparecer hematomas. Por último, está la más famosa: la rotura o desgarro muscular. En este caso, ocurre una rotura completa de las fibras que integran un músculo, a veces acompañado de un leve sonido de “crac”. Básicamente esta lesión causa una impotencia muscular e inmovilización del mismo causado por el dolor intenso.

Hay lesiones musculares que se pueden tratar y cuidar en casa sin ningún problema con terapias de frío y calor y productos analgésicos. Sin embargo, hay otras que requieren una visita al doctor. Es importante saber esta información para poder identificar y tratar estos traumatismos de la mejor manera. Como ya se ha mencionado, un mal cuidado y tratamiento de los mismos puede provocar que se agraven. Si el dolor es muy intenso y te inmoviliza, es recomendable que visites a un médico lo antes posible. Si crees que tienes una lesión, deja que el músculo repose y no lo obligues a realizar más actividad física.

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Zinc: uno de los minerales más importantes

Zinc: uno de los minerales más importantes

El cuerpo humano necesita una cantidad específica de distintas vitaminas y minerales para cumplir con su buen funcionamiento y con todos los procesos que realiza. Debido a que la alimentación varía según cada quien, ciertas personas pueden tener deficiencias de algunas de estas sustancias. Por esta razón, existen suplementos que buscan reducir esta falta. Estos suplementos suelen ser recetados por doctores basándose en la alimentación particular, pero otras veces las personas deciden tomarlos por su propia cuenta. Uno de ellos es el zinc, un mineral que se encuentra en muchas comidas y que cumple funciones esenciales en el cuerpo.

El zinc es un mineral que participa en todas las reacciones bioquímicas del cuerpo humano ya que trabaja con más de 300 enzimas. Este, junto al cobre y el selenio, se encuentra en todos los órganos y tejidos. Además, está repartido en todas las células del cuerpo, ayudando con el proceso de división y creación de células nuevas. Su presencia aquí es muy importante porque ayuda a mantener la integridad de la membrana celular, evitando el daño que pueda causarse a estas unidades. El zinc interviene en la formación de osteoblastos, por lo cual ayuda a la estructura ósea y también regula la presión sanguínea, interviniendo en el sistema circulatorio. Según algunos estudios, a nivel cerebral el zinc también puede modular la comunicación entre las neuronas.

Otras funciones incluyen intervenir en procesos como la cicatrización de heridas, el metabolismo de los carbohidratos y el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. Además, el zinc ayuda a tener un buen sentido del olfato y el gusto. Si tomas zinc regularmente disminuyen las probabilidades de contraer el resfriado común. Mejor aún, si lo tomas durante el primer día que aparecen los síntomas, puede hacer que la enfermedad dure menos y no sean tan agresiva.

El zinc también es importante para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, quienes tienen un requerimiento de zinc mayor que el de otras personas. También influye mucho en los procesos de crecimiento de los niños y los bebés, por esto una buena alimentación en esta etapa es importante.

Las principales fuentes de zinc son las proteínas animales, como la carne de cerdo, de vaca y de pollo. Los mariscos también son buena fuente de este mineral, así como las legumbres, los granos y las nueces. Al estar contenido en muchísimos alimentos, se debe tener cuidado con los suplementos si se lleva una alimentación común (es decir, si no eres vegano, vegetariano, celíaco, etc.).  Una deficiencia no es buena, pero un exceso puede traer consecuencias como diarrea, vómito y cólicos abdominales de 10 a 13 horas después de consumirlo. La dosis recomendada es de 8 mg para las mujeres y de 11 mg para los hombres. Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia pueden tener un requerimiento de 13 mg diarios. El zinc contenido en los vegetales es más difícil de absorber por el cuerpo. Por esto las personas que llevan una dieta especial podrían tener deficiencias.

Una deficiencia de zinc se puede reconocer porque se presentan síntomas como: infecciones frecuentes, pérdida del gusto y del olfato, pérdida del cabello, reducción del apetito, llagas en la piel, crecimiento lento en niños, problemas para ver en la oscuridad, y heridas que tardan mucho tiempo en sanar. Si sospechas que tienes una deficiencia de zinc, lo más recomendado es asistir a un doctor. Él podrá detectarla y hacer los cambios necesarios en la dieta, así como decidir si es pertinente incluir suplementos en la alimentación o no.

Ahora que sabes lo importante que es el zinc, intenta mantener una alimentación balanceada que te permita reducir las deficiencias de este y cualquier otra vitamina o mineral.

Lo que debes saber sobre la costra láctea

Lo que debes saber sobre la costra láctea

Tener un bebé puede ser preocupante ya que son sensibles y vulnerables a muchas cosas. Sin embargo, no hay porqué desesperar ya que la mayoría de las condiciones que se presentan son curables y tratables. Una de las más comunes cuando el bebé acaba de nacer es la dermatitis seborreica, denominada costra láctea cuando solo se presenta en el cuero cabelludo.

La costra láctea es una manera coloquial de denominar esta afección. Puede aparecer también en la cara, detrás de las orejas y alrededor de la zona del pañal, denominándose entonces una dermatitis seborreica. Esta suele aparecer entre las dos semanas y los doce meses de vida del bebé, y se muestra con manchas en la piel de color rojizo o amarillento que se descaman y son muy grasosas. Estas manchas tienen aspecto parecido a las costras lo que puede hacer que parezcan molestas, pero no suele producir picazón en los infantes.

Las causas en los niños no necesariamente son las mismas que en los adultos, aunque haya cosas en común. Una causa es que es posible que haya ocurrido algún cambio hormonal en la mamá cuando estaba embarazada que estimuló las glándulas sebáceas del niño. Por esta razón, hay una sobreproducción de grasa y por ende una acumulación del hongo Malassezia. También puede estar causado por las hormonas que el bebé absorbe al momento de nacer. Diagnosticar esto es sencillo, y muchas veces no es necesario asistir al doctor.

El tratamiento suele ser fácil de llevar a cabo ya que en los bebés esta condición mejora rápidamente. Lo que se aconseja es lavarlo una vez al día con champú para bebé que sea suave, no tenga fragancia, tenga un pH ácido, hipoalergénico y que no irrite los ojos. Si se desea extraer las escamas se puede hacer con un cepillo de dientes blando, y es muy importante hacerlo delicadamente. Si las escamas no salen de esta manera, otra opción es utilizar aceite mineral en la cabeza del bebé, dejarlo reposar por dos horas, y luego lavarle el pelo normalmente. También se podrían utilizar otros champús más fuertes que contengan sulfuro y ácido salicílico, pero como pueden ser irritantes, es mejor utilizarlos pocas veces. Recuerda no utilizar nada sin haberlo consultado con un pediatra.

Si esta condición no mejora, o se comienza a expandir hacia otras áreas del cuerpo como cara y axilas, es necesario asistir a un doctor. En la consulta, el médico querrá saber cuándo apareció la costra láctea, qué se ha hecho para cuidarla, qué productos se han utilizado y con qué frecuencia se le lava el pelo al bebé. Es posible que luego de haber identificado la condición, recomiende utilizar un champú medicado o cremas tópicas suaves que contengan esteroides o sean antifúngicas (que mata hongos).

En algunos casos las zonas con esta irritación pueden llegar a infectarse, por lo cual se debe mantener monitoreado al bebé y llevarlo al médico en caso de que empeore la erupción, que supure o que esté caliente al tacto. 

Aunque la dermatitis seborreica mejore es posible que vuelva a aparecer durante la pubertad o la adultez en forma de caspa. Recordemos que esta condición puede ser tratada pero es incurable. No es motivo de preocupación, pues es una afección que no representa peligro para el bebé, no es contagiosa y que es muy normal. No está causada por una mala higiene ni por lavarlo de manera incorrecta, y cuando desaparece, lo hace sin dejar ninguna cicatriz.

Todo lo que debes saber sobre la osteoartrosis

Todo lo que debes saber sobre la osteoartrosis

La osteoartrosis es una patología muy común en los seres humanos. Ocurre cuando el cartílago que separa los dos huesos se debilita o se lastima, por lo cual los huesos rozan entre sí produciendo dolor e incomodidad. Se estima que casi 1/3 de las personas mayores de 35 años presentan síntomas de artrosis, aunque estos números aumentan con la edad. En general, afecta a la mayoría de las personas mayores de 50 años, aunque es más común su aparición en mujeres. En ellas la enfermedad usualmente es más grave e intensa y se presenta en más articulaciones.

Las causas de la osteoartrosis son muchas y dependen de cada persona, yendo desde una lesión previa, hasta la genética y la edad. Dependiendo de la articulación en la que se presente, los factores de riesgo pueden ser variados. Los más comunes son: la obesidad, ya que se cree que el peso extra que se pone sobre la articulación puede llegar a desgastarla. La ocupación, ya que las personas que desempeñan trabajos en los cuales la articulación realiza constantes y repetidas flexiones pueden llegar a desarrollar osteoartrosis. Es muy común que lesiones que ocurrieron al practicar algún deporte (o cuando la persona estaba empezando a ir al gimnasio y no conocía la técnica) sean un factor de riesgo para desarrollar esta condición, aunque parezcan curadas y hayan ocurrido muchos años antes.

Esta enfermedad se puede desarrollar en cualquier articulación. Usualmente ocurre en aquellas que sostienen el peso del cuerpo y que se utilizan constantemente, como las rodillas, caderas, columna vertebral y manos. El principal síntoma de esta patología es el dolor, el cual se suele presentar sólo en la articulación afectada y cuando está en movimiento. Esto significa que el dolor suele mejorar con el reposo, pero a medida que avanza la enfermedad puede ir aumentando hasta aparecer incluso en reposo. Puede llegar a ser tan intenso que interfiere con el sueño de la persona.

Otro síntoma es la rigidez de la articulación, la cual ocurre principalmente luego de un largo período en el cual no se tiene en movimiento la zona afectada. Usualmente, esta rigidez dura poco tiempo (como 30 minutos aproximadamente) y es lo que la diferencia de otras enfermedades inflamatorias. Por último, está la incapacidad funcional, siendo la principal causa de incapacidad en adultos mayores. También es posible que se presente deformidad articular e inestabilidad.

A pesar de que esta condición no tiene cura, sí existen tratamientos con fármacos que se pueden implementar para mejorar el dolor y los síntomas. Este tratamiento puede lograr que la condición no interfiera con el estilo de vida de la persona y no llegue a ser un impedimento. Es importante que las personas con esta patología no se enfoquen sólo en los medicamentos, pues también se deben cumplir una serie de recomendaciones que los ayudarán a evitar el rápido progreso de la enfermedad. Por ejemplo, se ha demostrado que en algunos pacientes bajar de peso puede ayudarlos a controlar la sintomatología y a retrasar la destrucción de este cartílago. El uso de bastón también es importante, pues además de dar apoyo previene las caídas. Otras cosas como hacer ejercicio aeróbico y aplicar terapia de frío y calor pueden ayudar a mejorar esta patología.

Muchas veces, esta condición no es detectada porque las personas no saben reconocer sus síntomas hasta que ya están muy avanzados. Para evitar esto, es importante que, si la articulación parece estar muy rígida y duele, se debe asistir a un doctor inmediatamente. Se debe estar atento por si estos síntomas no desaparecen o son muy recurrentes. 

La Cafeína: el estimulante preferido de todos

La cafeína: el estimulante preferido de todos

El café y el té son las dos bebidas por excelencia que tienen millones de fanáticos a nivel mundial. De hecho, no sólo se consumen en desayunos y meriendas, sino que un café o un té es bueno a cualquier hora del día. El inconveniente con estas bebidas es que algunas personas, al tomarlas constantemente, tienden a consumir un exceso de cafeína diariamente, lo cual presenta un problema porque estos excesos pueden traer severas consecuencias para la salud.

La cafeína es un alcaloide que está contenido en las semillas de té y café, y actúa como un estimulante natural del sistema nervioso. Es por esto que las personas tienden a consumirlo cuando quieren sentirse despiertos y sacudirse el cansancio del cuerpo. Esta sustancia se encuentra principalmente en el café, el té, el chocolate y los refrescos de cola negra. Las cantidades son mayores en el café con 60-80 mg de cafeína por ración y en el té con 40 mg de cafeína por ración. En la cola negra hay 30 mg de cafeína por lata, mientras que en el chocolate hay 20 mg de cafeína por ración (una tableta de 50 gramos aproximadamente). Por último, en el café descafeinado hay 3 mg de cafeína por taza. En base a estas cantidades, los expertos recomiendan 300 mg diarios de cafeína, lo cual equivale aproximadamente a dos tazas de café.

Los efectos que la cafeína tiene en el cuerpo son principalmente de estimulación. Produce un aumento en la frecuencia cardiaca y en la presión arterial. También proporciona un incremento de energía en el cuerpo, lo cual ayuda que las sensaciones de sueño o cansancio se disipen ligeramente y la mente esté más activa. De la misma manera, ayuda a mejorar la concentración y a disminuir el apetito, ya que según algunos estudios, es posible que consumir cafeína regularmente ayude a bajar las sensaciones de hambre durante el día.

Actualmente, gracias a estos efectos estimulantes de la cafeína, las personas han querido sacarle el mayor provecho posible. Lo utilizan para mejorar su concentración, su rendimiento físico al momento de hacer ejercicio, su memoria, etc. Por esta alta demanda y el descubrimiento de nuevos beneficios, se han creado pastillas de cafeína, incluidas como un suplemento en la dieta de algunas personas. Lo curioso es que tiene una biodisponibilidad alta, lo que significa que es de rápida absorción para el cuerpo y sus efectos aparecen rápidamente. Además, suelen tener una dosis más alta de cafeína que una taza de café, lo que significa que puede tener resultados más significativos. Pero, ¿Cuánto duran estos efectos de la cafeína? Normalmente, aparecen entre 20 minutos y una hora después de haber sido consumida, y puede durar hasta 6 horas, siendo este el tiempo que le toma al cuerpo degradar completamente la sustancia.

A pesar de todos los efectos positivos que tiene la cafeína en el cuerpo, hay algunas personas que pueden presentar reacciones adversas a ella. Las probabilidades de padecer estos efectos secundarios aumentan si la persona excede las cantidades recomendadas, pero a veces llegar a un exceso no es necesario ya que todo depende del organismo de cada uno. Dentro de estas contraindicaciones se incluye que puede causar temblores o inquietud, y en casos más graves (por su potencial estimulante) puede llevar a estados de alteración o incluso ansiedad. Si se toma en las noches o ya avanzada la tarde, algunas personas pueden experimentar insomnio. Su consumo excesivo puede ocasionar dolores de cabeza, deshidratación e incluso adicción.

Las personas que  desarrollan una adicción a la cafeína y la consumen en cantidades importantes, suelen tener síntomas de abstinencia cuando lo cortan de su alimentación o cuando disminuyen las cantidades diarias. Estos síntomas incluyen dolor de cabeza y pérdida de ánimo, aunque suelen desaparecer luego de unos pocos días. Pacientes con enfermedades cardiovasculares o hipertensión no deben consumir cantidades altas de cafeína; de hecho, está recomendado que no la consuman en lo absoluto. De la misma manera, personas que tengan problemas para dormir no deberían consumir cafeína en cantidades mayores a las recomendadas, sobretodo después del mediodía.

Esto no significa que si te gusta el café o el té tienes que dejar de consumirlo, sino que debes regular su consumo. Como se mencionó, estas contraindicaciones aparecen mayormente cuando hay excesos de cafeína en el cuerpo, así que cuida las cantidades y de esta manera evitas sobrepasarte, cuidas tu salud e igual, disfrutas de tu bebida favorita. Si lo tomas de manera moderada, la cafeína puede aportar grandes beneficios ¡aprovéchala!

Mousse de chocolate y aguacate: la receta perfecta para comer dulce sin culpas

La merienda de la tarde suele ser la comida que más le causa dolores de cabeza a las personas que están tratando de bajar de peso o simplemente tener una mejor alimentación. Por más que se trate de ignorar, ese antojo de comer algo dulce a media tarde siempre aparece. Sin embargo, hay diversas recetas que se pueden hacer para satisfacer ese antojo y aun así comer algo saludable. Una de esas es este delicioso mousse de chocolate a base de aguacate, sencillo de hacer y muy rico. Puede sonar un poco raro, pero no te preocupes, el aguacate es sólo para darle consistencia y no sabor, así que quedará delicioso y con una textura increíble.

Los ingredientes que se necesitan para esta receta son muy sencillos:

  • 125 gramos de chocolate oscuro (debe ser mínimo 60% de cacao)
  • Dos aguacates maduros
  • 20 gramos de cacao en polvo (debe ser puro)
  • 125 ml de leche de almendras (o cualquier otra leche baja en grasas)
  • 3 ml de esencia de vainilla
  • Miel o edulcorante al gusto

Preparar esta receta es extremadamente fácil y no te tomará más de 15 minutos. La preparación va de la siguiente manera:

Paso 1: Debes picar el chocolate en trozos y ponerlo en una olla a fuego bajo para que se funda, removiendo constantemente para evitar que se queme. Otra opción es colocarlo en un bol que sea apto para el microondas y calentarlo en intervalos de 20 a 30 segundos, sacándolo y removiendo entre cada uno para evitar que se queme.

 

Paso 2: Una vez que el chocolate está derretido, se deja reposar para que se ponga a temperatura ambiente. Mientras tanto, se pica el aguacate y se le quita la semilla del centro y la concha, quedándose sólo con el centro blando del aguacate.

 

Paso 3: Triturar el aguacate junto con el cacao en polvo, la leche de almendras y la esencia de vainilla. Esto lo puedes hacer a mano o en un procesador de alimentos, lo importante es que quede una textura cremosa y no se sientan los trozos de aguacate. Debe quedar como una crema homogénea.

 

Paso 4: Se agrega el chocolate fundido a la mezcla y se vuelve a pasar todo por el procesador hasta que esté unido. Una vez listo, se le va agregando el dulce al gusto. Lo recomendado es agregar un poco y probar, agregar y probar, hasta que quede con el sabor perfecto.

 

Paso 5: se coloca en vasitos o en algún recipiente donde se vaya a servir y se lleva a la nevera alrededor de 6 a 8 horas para que tome la consistencia necesaria y se enfríe, además de perder el sabor a aguacate.

Si deseas agregarle un toque extra, puedes hacer un merengue con clara de huevo y edulcorante, colocarlo sobre el mousse y espolvorear un poco de cacao en polvo por encima. Esto no sólo lo hará lucir como un postre elaborado y gourmet, sino que le agregará un toque de sabor especial.

¡Y listo! Ya tienes la merienda perfecta. Esta receta también puede utilizarse como postre luego de una comida ligera, a media mañana o incluso en la noche. Es perfecta para dar ese toque dulce a cualquier momento del día. Atrévete a prepararlo y disfrutar sin ningún tipo de culpas