Laboratorios FC Pharma

Caspa, cabello grasoso y picazón: ¿podría tener dermatitis seborreica?

Caspa, cabello grasoso y picazón: ¿podría tener dermatitis seborreica?

La mayoría de las personas han experimentado al menos una vez en su vida alguna afección o irregularidad de la piel. Las más comunes son la caspa, sobreproducción de grasa o algún tipo de picor. Estos síntomas son normales y pueden presentarse por distintas causas, pero cuando se presentan juntos y son graves pueden estar indicando algo mayor, como la dermatitis seborreica. Aquí explicaremos lo que debes saber para descubrir si podrías tener esta condición.

La dermatitis seborreica es una enfermedad que usualmente se presenta en el cuero cabelludo, causando manchas escamosas, costras amarillentas y caspa constante. Además, puede causar que la piel esté ligeramente enrojecida. Otras zonas del cuerpo como la cara y el pecho también pueden desarrollar esta condición.

Los expertos aún no saben específicamente qué la causa, pero en su mayoría puede estar relacionada con la Malassezia. Este es un hongo que vive en la piel y se aloja donde hay más concentración de glándulas sebáceas. Otras causas pueden ser una reacción contraproducente del sistema inmunitario, genética y algún cambio en el funcionamiento de la barrera cutánea. Sin embargo, se han notado ciertos patrones en las personas que tienen esta condición. Un factor de riesgo son algunas enfermedades neurológicas y psiquiátricas como depresión o Parkinson. Personas que tengan un sistema inmunitario debilitado (como los que sufren de VIH o que han tenido trasplantes de órganos) pueden ser más propensos a padecer este tipo de dermatitis. Otros factores de riesgo incluyen obesidad, cansancio y consumo excesivo de alcohol.

Los principales síntomas son: picazón, enrojecimiento de la piel, hojuelas de piel y caspa en el cuero cabelludo, así como en otras zonas como la barba, las cejas y el bigote. También aparecen manchas de un color amarillento que son extremadamente grasosas y tienden a descamarse. Las personas que sufren de esto suelen empeorar cuando están pasando por momentos de mucho estrés o en temporadas frías, mientras que al estar bajo el sol o al aire libre mejoran.

Una de las preguntas más comunes es ¿cómo sé si debo consultar a un médico? La respuesta es que debes asistir a un dermatólogo que pueda revisarte y ayudarte si: los síntomas son demasiado graves, sospechas que la piel puede estar infectada, no te permite llevar una vida normal, no te permite dormir, te sientes muy incómodo o consciente de ti mismo, o si te causa ansiedad y depresión.

Al hacer la visita a un médico, comenzará analizando las zonas afectadas a la vez que hace algunas preguntas sobre los síntomas que tienes. En casos especiales, se deberá tomar una muestra de piel para examinarla y descartar otras enfermedades similares como la psoriasis, la rosácea o la dermatitis atópica. Una vez identificada la enfermedad, comienza el tratamiento. Al principio, el doctor recetará champús y cremas tópicas de venta libre que sean anticaspa.

Hay distintos tipos de recomendaciones para controlar esta condición. Los más comunes son: mantener la piel siempre limpia con champús o jabones especiales que no sean demasiado agresivos con ella, aplicar cremas para mantener la piel hidratada y evitar productos para el cabello que puedan contener algún tipo de alcohol. Si se presenta en otras zonas del cuerpo que no sea el cuero cabelludo, es recomendado usar ropa de algodón o tela suave que no cause más irritación. Si esto no funciona, entonces se recurrirá a tratamientos más agresivos como champús y jabones medicados.

A pesar de que la enfermedad es incurable, el tratamiento y buena atención de la misma podrá ayudar a tener una vida normal al mantener los síntomas bajo control. Es posible que sea necesario probar distintos tratamientos y combinaciones hasta que se encuentre la que mejor funciona para cada una de las personas. 

Si te gustó este artículo, también te puede interesar...

Remedios naturales para un cabello saludable

Hay muchísimos productos que prometen resultados mágicos. Sin embargo, según varios estudios la mayoría de ellos tienen químicos que pueden dañar el cabello en lugar de sanarlo. Esto ha causado que las personas comiencen a buscar otras alternativas y en este artículo te dejamos los mejores remedios naturales para tu cabello.

Leer más

Lo que debes saber sobre la costra láctea

Lo que debes saber sobre la costra láctea

Tener un bebé puede ser preocupante ya que son sensibles y vulnerables a muchas cosas. Sin embargo, no hay porqué desesperar ya que la mayoría de las condiciones que se presentan son curables y tratables. Una de las más comunes cuando el bebé acaba de nacer es la dermatitis seborreica, denominada costra láctea cuando solo se presenta en el cuero cabelludo.

La costra láctea es una manera coloquial de denominar esta afección. Puede aparecer también en la cara, detrás de las orejas y alrededor de la zona del pañal, denominándose entonces una dermatitis seborreica. Esta suele aparecer entre las dos semanas y los doce meses de vida del bebé, y se muestra con manchas en la piel de color rojizo o amarillento que se descaman y son muy grasosas. Estas manchas tienen aspecto parecido a las costras lo que puede hacer que parezcan molestas, pero no suele producir picazón en los infantes.

Las causas en los niños no necesariamente son las mismas que en los adultos, aunque haya cosas en común. Una causa es que es posible que haya ocurrido algún cambio hormonal en la mamá cuando estaba embarazada que estimuló las glándulas sebáceas del niño. Por esta razón, hay una sobreproducción de grasa y por ende una acumulación del hongo Malassezia. También puede estar causado por las hormonas que el bebé absorbe al momento de nacer. Diagnosticar esto es sencillo, y muchas veces no es necesario asistir al doctor.

El tratamiento suele ser fácil de llevar a cabo ya que en los bebés esta condición mejora rápidamente. Lo que se aconseja es lavarlo una vez al día con champú para bebé que sea suave, no tenga fragancia, tenga un pH ácido, hipoalergénico y que no irrite los ojos. Si se desea extraer las escamas se puede hacer con un cepillo de dientes blando, y es muy importante hacerlo delicadamente. Si las escamas no salen de esta manera, otra opción es utilizar aceite mineral en la cabeza del bebé, dejarlo reposar por dos horas, y luego lavarle el pelo normalmente. También se podrían utilizar otros champús más fuertes que contengan sulfuro y ácido salicílico, pero como pueden ser irritantes, es mejor utilizarlos pocas veces. Recuerda no utilizar nada sin haberlo consultado con un pediatra.

Si esta condición no mejora, o se comienza a expandir hacia otras áreas del cuerpo como cara y axilas, es necesario asistir a un doctor. En la consulta, el médico querrá saber cuándo apareció la costra láctea, qué se ha hecho para cuidarla, qué productos se han utilizado y con qué frecuencia se le lava el pelo al bebé. Es posible que luego de haber identificado la condición, recomiende utilizar un champú medicado o cremas tópicas suaves que contengan esteroides o sean antifúngicas (que mata hongos).

En algunos casos las zonas con esta irritación pueden llegar a infectarse, por lo cual se debe mantener monitoreado al bebé y llevarlo al médico en caso de que empeore la erupción, que supure o que esté caliente al tacto. 

Aunque la dermatitis seborreica mejore es posible que vuelva a aparecer durante la pubertad o la adultez en forma de caspa. Recordemos que esta condición puede ser tratada pero es incurable. No es motivo de preocupación, pues es una afección que no representa peligro para el bebé, no es contagiosa y que es muy normal. No está causada por una mala higiene ni por lavarlo de manera incorrecta, y cuando desaparece, lo hace sin dejar ninguna cicatriz.