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Todo lo que debes saber sobre la osteoartrosis

Todo lo que debes saber sobre la osteoartrosis

La osteoartrosis es una patología muy común en los seres humanos. Ocurre cuando el cartílago que separa los dos huesos se debilita o se lastima, por lo cual los huesos rozan entre sí produciendo dolor e incomodidad. Se estima que casi 1/3 de las personas mayores de 35 años presentan síntomas de artrosis, aunque estos números aumentan con la edad. En general, afecta a la mayoría de las personas mayores de 50 años, aunque es más común su aparición en mujeres. En ellas la enfermedad usualmente es más grave e intensa y se presenta en más articulaciones.

Las causas de la osteoartrosis son muchas y dependen de cada persona, yendo desde una lesión previa, hasta la genética y la edad. Dependiendo de la articulación en la que se presente, los factores de riesgo pueden ser variados. Los más comunes son: la obesidad, ya que se cree que el peso extra que se pone sobre la articulación puede llegar a desgastarla. La ocupación, ya que las personas que desempeñan trabajos en los cuales la articulación realiza constantes y repetidas flexiones pueden llegar a desarrollar osteoartrosis. Es muy común que lesiones que ocurrieron al practicar algún deporte (o cuando la persona estaba empezando a ir al gimnasio y no conocía la técnica) sean un factor de riesgo para desarrollar esta condición, aunque parezcan curadas y hayan ocurrido muchos años antes.

Esta enfermedad se puede desarrollar en cualquier articulación. Usualmente ocurre en aquellas que sostienen el peso del cuerpo y que se utilizan constantemente, como las rodillas, caderas, columna vertebral y manos. El principal síntoma de esta patología es el dolor, el cual se suele presentar sólo en la articulación afectada y cuando está en movimiento. Esto significa que el dolor suele mejorar con el reposo, pero a medida que avanza la enfermedad puede ir aumentando hasta aparecer incluso en reposo. Puede llegar a ser tan intenso que interfiere con el sueño de la persona.

Otro síntoma es la rigidez de la articulación, la cual ocurre principalmente luego de un largo período en el cual no se tiene en movimiento la zona afectada. Usualmente, esta rigidez dura poco tiempo (como 30 minutos aproximadamente) y es lo que la diferencia de otras enfermedades inflamatorias. Por último, está la incapacidad funcional, siendo la principal causa de incapacidad en adultos mayores. También es posible que se presente deformidad articular e inestabilidad.

A pesar de que esta condición no tiene cura, sí existen tratamientos con fármacos que se pueden implementar para mejorar el dolor y los síntomas. Este tratamiento puede lograr que la condición no interfiera con el estilo de vida de la persona y no llegue a ser un impedimento. Es importante que las personas con esta patología no se enfoquen sólo en los medicamentos, pues también se deben cumplir una serie de recomendaciones que los ayudarán a evitar el rápido progreso de la enfermedad. Por ejemplo, se ha demostrado que en algunos pacientes bajar de peso puede ayudarlos a controlar la sintomatología y a retrasar la destrucción de este cartílago. El uso de bastón también es importante, pues además de dar apoyo previene las caídas. Otras cosas como hacer ejercicio aeróbico y aplicar terapia de frío y calor pueden ayudar a mejorar esta patología.

Muchas veces, esta condición no es detectada porque las personas no saben reconocer sus síntomas hasta que ya están muy avanzados. Para evitar esto, es importante que, si la articulación parece estar muy rígida y duele, se debe asistir a un doctor inmediatamente. Se debe estar atento por si estos síntomas no desaparecen o son muy recurrentes.