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Celiaquía: comer sin gluten no es solo una moda

Celiaquía: comer sin gluten no es solo una moda

A medida que la moda naturalista avanza y crece, se han popularizado muchas dietas que buscan aumentar la ingesta de comida natural y reducir los alimentos demasiado procesados. Estas nuevas formas de comer son muy beneficiosas, pero han traído consigo el aumento de dietas que no son realmente buenas pues puede afectar la correcta alimentación de la persona. Entre estas se incluye una que se ha hecho muy popular: la dieta sin gluten. Esta dieta es usualmente implementada por personas celíacas o personas que presenten algún tipo de intolerancia a esta proteína, pero otras la han incluido como un hábito porque afirman que disminuye la hinchazón y ayuda a perder peso, además de reducir otros tipos de síntomas inflamatorios. Pero, ¿de dónde nació esto y quienes son los que realmente no pueden comer gluten?

El gluten es una proteína que se encuentra en varios tipos de cereales como la avena, la cebada, el trigo, la malta y otros que son menos conocidos. Su función es actuar como aglutinante en las masas de panadería y pastelería, logrando así una consistencia firme al unir las moléculas de cada uno de los ingredientes. El gluten, por estas propiedades, puede estar presente hasta en el 50% de los productos de la industria alimentaria, suponiendo un riesgo y obligando a las personas alérgicas a él a llevar una dieta muy restrictiva.

La celiaquía es una condición que padece cerca del 2% de la población mundial que hace que el sistema inmunológico reaccione alérgicamente al gluten, causando una inflamación de las mucosas del intestino delgado. En estos casos, hasta la más pequeña ingesta de gluten puede causar daños severos, sobretodo a las vellosidades que lo recubren, las cuales pueden llegar a destruirse. Esto puede causar problemas extremadamente graves porque las vellosidades intestinales son las encargadas de absorber todas las vitaminas y nutrientes de las comidas ingeridas, y al ser destruidas no podrían cumplir esta función, pudiendo incluso causar malnutrición. Sin embargo, la ingesta de gluten no es indispensable para el cuerpo, por lo cual los celíacos pueden fácilmente sustituir este tipo de alimentos por otros como carne, pescado, legumbres, huevos y vegetales.

La enfermedad celíaca puede presentarse de muchas maneras. Lo más común es que se manifieste con síntomas digestivos, como por ejemplo diarrea, vómito y anemia, aunque también pueden presentarse otros como dolor o distensión abdominal, disminución del apetito, gases e incluso estreñimiento. Algunas veces pueden presentarse síntomas en otras partes del cuerpo causados por la poca absorción de nutrientes en periodos prolongados de tiempo. Algunos de estos síntomas son fatiga, pérdida del cabello, calambres musculares, sangrado nasal, depresión o ansiedad. Uno de los principales síntomas que se presenta, sobretodo en niños pequeños, son cambios de humor e irritabilidad. A pesar de todo esto, hay personas que padecen la enfermedad pero no muestran ningún tipo de síntoma, es por esto que la dieta recomendada por un especialista no debe ser suspendida en ningún caso, ni siquiera si la persona ya se siente bien, y debe llevarse de por vida.

Hay otras enfermedades que se relacionan a la celiaquía y pueden mostrar síntomas similares. Una de estas es la sensibilidad al gluten no celíaca, que causa reacciones a esta proteína con síntomas muy similares pero los anticuerpos que presenta son negativos por lo cual la persona no califica como celíaca. Otras pueden ser la dermatitis herpetiforme, la cual aparece en uno de cada cuatro pacientes diagnosticados con esta condición y es la manera en la que la enfermedad se evidencia en la piel, causando picazón.

La celiaquía no se puede curar, pero como ya se ha mencionado, el tratamiento para esta condición es llevar una dieta libre de gluten de por vida. Esto ayudará a que los síntomas desaparezcan y a que se recuperen las vellosidades dañadas del intestino. Es posible que el profesional le recomiende suplementos de vitaminas y minerales, pero la recuperación total del paciente puede tomar de 2 a 3 años.

Si se presentan síntomas de celiaquía es mejor asistir al médico, pues los síntomas son muy parecidos a los de otras enfermedades intestinales. Si se tiene alguna sospecha de padecer esta enfermedad no se debe comenzar una dieta sin gluten antes de asistir al doctor pues hacerlo puede afectar el diagnóstico. Tampoco recomendamos que las personas que no presentan celiaquía lleven una dieta sin gluten que no esté supervisada por un nutricionista especialista en el tema, pues los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo, y eliminarlos puede ser perjudicial para la salud.

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